Los vehículos eléctricos son medios de transporte que funcionan exclusivamente con electricidad, sin contar con un motor de combustión interna, lo que elimina la emisión de gases contaminantes a través de un tubo de escape. Por esta razón, se les conoce como vehículos de cero emisiones, ya que no dependen de combustibles fósiles como la gasolina, el diésel o el gas.
Dentro de la categoría de vehículos de cero emisiones se incluyen bicicletas, scooters, motocicletas, carros, buses, camiones, trenes y metro, siempre que funcionen únicamente en energía eléctrica.
Beneficios de la movilidad eléctrica
Ambientales y de salud:
Los vehículos eléctricos no emiten gases por lo que reducen considerablemente la huella de carbono y mejoran la calidad del aire. Los vehículos eléctricos tampoco hacen ruido por lo que reducen la contaminación sónica en nuestras sociedades. Durante toda su vida útil los vehículos eléctricos son mucho menos contaminantes que los vehículos de combustión.


Económicos
El mantenimiento y la operación de los vehículos eléctricos son significativamente más económicos, lo que puede reducir el costo total de propiedad hasta en un 50 % en comparación con los vehículos de combustión interna. Esto se debe a que no requieren combustible fósil, generando un ahorro directo, y eliminan la necesidad de servicios como cambios de aceite y filtros, comunes en motores de combustión. Estos factores contribuyen a un menor gasto a largo plazo para el usuario.
Tecnológicos:
Los vehículos eléctricos vienen en su generalidad con mayor tecnología y siempre son mucho más cómodos de conducir, ya que los motores eléctricos no vibran, mejorando la experiencia de los conductores y pasajeros. Además, su torque es instantáneo por lo que son muy rápidos, potentes y aptos para cualquier carretera.
